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Mensaje del Rector de la Universidad de Chile, profesor Luis A. Riveros, a la comunidad universitaria con motivo del ingreso de nuevos estudiantes, de la distinción mundial otorgada a la Universidad, y del inicio del período de vacaciones.

Santiago, 27 de Enero de 2004

Estimados miembros de la comunidad universitaria:

Nuestra Universidad ha culminado con singular éxito el período de aplicación de las Pruebas de Selección y la fase de admisión de nuestros nuevos estudiantes. El trabajo ordenado y prolífico de contacto con la enseñanza media, y la fortaleza de una imagen institucional sólida y bien ganada, han sido determinantes para que nuestra Universidad de Chile atraiga a los mejores a sus aulas. El reconocimiento público que ha existido sobre el exitoso trabajo de nuestra Universidad en la tarea de atraer a los mejores es tan satisfactorio como observar la complacencia que experimentan nuestra unidades académicas todas. Al éxito habido en materia de investigación y posgrado durante el año 2003, así como en cuanto a la inserción de nuestra Universidad en el mundo social y productivo, se agrega también el haber captado a los mejores puntajes del país, y a la casi totalidad de los puntajes nacionales provenientes de la educación municipalizada. Se ha ratificado así no sólo nuestra excelencia académica, sino también nuestra profunda vocación de institución nacional y pública.

Este año ha habido una razón adicional para sentirnos profundamente orgullosos: hace más de dos años, la Comunidad Europea encargó a un Instituto de la Universidad de Shangai, un estudio sobre la situación de las universidades en el mundo para, sobre esa base, confeccionar un ranking de las 500 primeras. Más de diez mil entidades fueron analizadas en sus antecedentes académicos más vitales: currículo de sus académicos, relevancia de sus programas de pre y posgrado, calidad de su investigación (medido esto por publicaciones con reconocimiento internacional). El resultado fue de notable importancia puesto que, por vez primera en las puertas del mundo globalizado, se cuenta con un ranking cierto y serio sobre el quehacer universitario mundial. Se trata del conjunto de las más importantes universidades del mundo, de todos los continentes, donde reside abrumadoramente la creación y diseminación del conocimiento nuevo y la generación de los nuevos científicos e intelectuales que pondrán su impronta en el siglo de vertiginoso avance en que ingresamos. Encabezado por la Universidad de Harvard, y por otra veintena de universidades de USA, Europa y Japón, la pertenencia a esta selección otorga distinción que debe ser bien cuidada sobre la base de aún mejores programas académicos.

Solamente siete universidades latinoamericanas fueron incluidas en este ranking mundial de 500 universidades. Ellas fueron: la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); la Universidad de Buenos Aires (UBA); la Universidad de Sao Paulo; la Universidad Estatal de Campinas; la Universidad Federal de Río de Janeiro y la Universidad Estatal Paulista, todas ellas de Brasil. A este grupo de excelencia se suma la Universidad de Chile, que constituye así la única universidad del país considerada en este importante ranking. Este hecho constituye una verdadera distinción al país, puesto que su principal universidad ha sido considerada dentro de las quinientas más importantes del mundo en términos del hacer académico y entre las siete mejores de Latinoamérica. Por cierto, este reconocimiento ha de atribuirse a la tradición y compromiso de excelencia que la Universidad de Chile ha mantenido por años, y se produce a pesar de haber sido intervenida y dañada profundamente por medidas inconsecuentes durante un largo período. Si se considera a nivel de la población de los distintos países, esta distinción destaca aún mayormente y refleja, en gran medida el esfuerzo que el Estado chileno y el trabajo de nuestros académicos y directivos han mantenido por años para preservar el mayor capital intelectual y científico de la Nación.

El deseo sincero que emerge de la consideración de este reconocimiento a la Universidad de Chile que entrega la comunidad internacional, a través de la Comunidad Europea, es que Chile sea capaz de mantener a su Universidad al nivel que merece tener. Ello requiere políticas y empeños que acentúen su desarrollo y permanente fortalecimiento, y que la alejen de las puras políticas mercantilistas que asimilan a la educación superior con cualquier bien o servicio que se transa libremente en el mercado. La Universidad de Chile, como las otras universidades consideradas en el ranking mundial, es una institución de carácter complejo, ya que privilegia el desarrollo de todas las actividades del hacer académico: docencia de pre y posgrado, investigación y extensión, y además cultiva la mayor diversidad de disciplinas en el campo de las ciencias, las tecnologías, las humanidades y las artes. Por ello las políticas deben orientarse a preservar la integridad y efectividad de estas labores. Por ello también la Universidad debe comprometerse, como lo ha hecho, a seguir siempre mejorando en el nivel y pertinencia de su hacer académico innovando en sus programas, mejorando cada vez en sus estándares académicos, haciendo más eficiente la gestión, y privilegiando su condición de institución nacional y pública. Ojalá el país y el Estado valoren en forma efectiva el trabajo serio y responsable que la Universidad de Chile realiza para servir a Chile y a las necesidades de su juventud, y sean las políticas mejor definidas para respaldar aquello que hoy día confirma en forma trascendente y nítida la comunidad internacional.

Quiero enviarles el saludo más cordial cuando todos nos aprestamos a disfrutar de nuestras vacaciones. Deseo que este sea un período de fortalecimiento de la vida familiar de todos y cada uno, y que el espacio de descanso largamente merecido después del esfuerzo del año académico que termina nos permita acumular fuerzas para enfrentar las tareas del año que iniciaremos en el próximo mes de marzo. Muchos seguiremos en contacto con nuestros respectivos quehaceres, porque la actividad de la institución realmente no se detienen nunca. Otros tomarán integral y merecidamente todos sus días de descanso. Unos y otros, en cualquier caso, estaremos prontos a responder con efectividad y pleno amor a la Universidad de Chile durante el nuevo año y frente a las cada vez más exigentes tareas que se nos presenten

Que con estas satisfacciones mencionadas, y este deseo profundo y sentido en nuestra comunidad, tengan todos el descanso que se merecen. Les envío mi afecto más sincero a Uds. y a vuestras queridas familias.

POR UNA UNIVERSIDAD DE CHILE… PARA CHILE!!!

Prof. Luis A. Riveros
Rector

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@ximenix Doctora de animalitos en @globalvetweb, felizmente casada con @ppriede y madre chocha de @emilonchi

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